Mi biografía es un sendero jalonado por canciones. Vuelvo la vista atrás y veo muchas. Algunas fueron flor de un día y otras son de la familia. Hoy quiero traeros una muy especial que me recuerda bastantes cosas de hace ¡uf! dieciséis años.
Cuando le deis al 'play' y un alarido diga "La materia no existe, y el centro de mi corazón tampoco", pensaréis que esta vez se me ha ido la mano (o la olla). Hoy toca poesía-rock torturado de la mano de 713avo amor. Esta larga canción, no está entera, cuenta una pesadilla, una alucinación, un mal viaje. Os recomiendo poner atención a la historia y como está interpretada. Desde luego no es una canción de las que te alegran el día, pero al menos yo no necesito estar permanentemente contento. A mi me enganchó, manías que tiene uno.
No os deseo que la disfrutéis porque podría ser excesivo. Eso sí, os aseguro que no habéis escuchado nada parecido.
(El vídeo no vale gran cosa)
Para compensar, prometo un pildorazo pop en la siguiente entrega.
LA CONQUISTA DE LA FELICIDAD
Hace 5 horas


4 comentarios:
No hay por que estar contento siempre es mas, sería irrisorio estar siempre contento, el video se lo podrían haber currado más pero bueno...en cuanto a la canción, pues mola aunque se lo pasan mas los que cantan o cuando estan en situación, quiero decir que delante de la pantalla, no es un momento idoneo...no sé...en el local seguramente he tocado cosas parecidas
¿Has tocado cosas así Atikus?. No sé, para divertirse parece mejor sonar a los Ramones o a Teenage Fanclub. A mí esta canción me provoca una fascinación bastante extraña. Saludos.
Juer...y yo con resaca cumpleañera...
Interesante, volveré a escucharla en mejores condiciones..
Voy a dar una vuelta por su blog.
Un saludo Telémaco,
Bienvenida mangeles, ¡la resaca no creo que se te haya arreglado con esta canción!. A ver que te parece en la segunda escucha.
Saludos.
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