El otro día, mecido por el traqueteo del tren, con el punto de lucidez que aporta un vaso de vino y el despego de la realidad producto de los Slowdive que estoy redescubriendo, pensé por primera vez en mi próximo cumpleaños. Son ya cuarenta. Sí, es sólo una cifra, me recordó pronto mi lado racional. Pero no pude evitar darle un par de vueltas.
No me veo, al menos todavía, con esa especia de urgencia por vivir que llaman crisis de los cuarenta. Más bien al contrario, voy con los años consiguiendo una razonable serenidad que hace más llevadero ese punto de confusión que me acompaña permanentemente. I guess I just don't know decía Heroin de la Velvet. Pues eso.
No quiero que nada aquí suene a lamento. Los años dejan huella, pero para bien. He aprendido a elegir, eso sobretodo. La edad de perder el tiempo ya pasó. Encuentro con frecuencia el placer en lo pequeño, la intensidad en lo sutil, la emoción en lo común. Noto que voy atesorando una cierta sabiduría de lo cotidiano.
En fin. Brindo por la suerte de estar de estar aquí y poder contarlo, por quienes me acompañan en el viaje y por vosotros vecinos.
Para aderezar la entrada traigo un vídeo casero de un chaval haciendo una versión preciosa de la memorable "This place is a prison" de The Postal Service. Apasionada e imperfecta, suena real, viva.
Y por si alguien no tiene el original a mano, ahí lo tenéis.
Una cosa más. En esta canción bonita canción de The Walkabouts me he tropezado con unos versos que me parecen un buen cierre de entrada.
No me veo, al menos todavía, con esa especia de urgencia por vivir que llaman crisis de los cuarenta. Más bien al contrario, voy con los años consiguiendo una razonable serenidad que hace más llevadero ese punto de confusión que me acompaña permanentemente. I guess I just don't know decía Heroin de la Velvet. Pues eso.
No quiero que nada aquí suene a lamento. Los años dejan huella, pero para bien. He aprendido a elegir, eso sobretodo. La edad de perder el tiempo ya pasó. Encuentro con frecuencia el placer en lo pequeño, la intensidad en lo sutil, la emoción en lo común. Noto que voy atesorando una cierta sabiduría de lo cotidiano.
En fin. Brindo por la suerte de estar de estar aquí y poder contarlo, por quienes me acompañan en el viaje y por vosotros vecinos.
Para aderezar la entrada traigo un vídeo casero de un chaval haciendo una versión preciosa de la memorable "This place is a prison" de The Postal Service. Apasionada e imperfecta, suena real, viva.
Y por si alguien no tiene el original a mano, ahí lo tenéis.
Una cosa más. En esta canción bonita canción de The Walkabouts me he tropezado con unos versos que me parecen un buen cierre de entrada.
and if you bury me, add
three feet to it
one for your sorrow, two
for your sweat
three for the strange
things we never forget
and long after we're gone
the light will stay on
three feet to it
one for your sorrow, two
for your sweat
three for the strange
things we never forget
and long after we're gone
the light will stay on
Saludos

